Éstas son algunas preocupaciones comunes de las mujeres en cuanto a la
celulitis. Tal vez, la tuya se encuentre entre ellas:
Celulitis y obesidad
“Tengo 30 kilos de sobrepeso pero no tengo celulitis. Mi amiga es delgada como
un espárrago y tiene mucha. Mi marido no tiene. ¿A qué se debe esto?”
Bien, piensa en tu cola y en tus piernas como si fueran una colcha.
La parte superior de la tela de la colcha es tu piel, la guata del interior es
tu grasa, y los rombos matelasseados son los aditamentos fibrosos que se abren
paso entre la grasa y sostienen la parte interior de la piel.
Mientras haya menor cantidad de estos aditamentos fibrosos, más posible es que
la piel carezca de pozos.
El tamaño y el espesor de estos aditivos de celulitis están determinados
genética y genéricamente. Los hombres tienen menos bandas fibrosas y éstas son
más finas.
La edad, asimismo, hace que estos aditivos se espesen, y estos cambios van
acompañados de una pérdida de elasticidad e integridad de la piel.
Es posible que una persona, incluso siendo muy delgada, posea varios de tos
aditivos fibrosos, haciendo los hoyuelos más obvios.
Otras personas, aun con unos cuantos kilos de sobrepeso, tienen menos aditivos
y, en consecuencia, su piel presenta menos hoyuelos —incluso cuando hay una capa
de grasa—.
No obstante, si tienes una musculatura suficiente —como suele ocurrir con los
hombres—, la piel lucirá más prolija sobre la capa de grasa.
Ejercicio y celulitis
“¿Si hago que mi cola transpire en una cinta para correr, no tendré celulitis,
cierto?”
Recuerda, el trabajo cardiovascular no es suficiente para desarrollar los
músculos de la parte inferior de tu cuerpo.
Para ver una diferencia en el grado de celulitis, se deben fortalecer los
músculos inferiores. La forma más efectiva es realizar ejercicios que se
concentren en cada músculo.
Cremas y masajes contra la celulitis
“¿Son efectivos las cremas y los tratamientos de masajes para librarme de la
celulitis?”
Las cremas, como aquellas que contienen cafeína, irritan algunas pieles o las
deshidratan, lo que cambia la apariencia de la celulitis. ¿El problema? Deberás
usarlas constantemente para mantener el look.
Los masajes y otros tratamientos, como la endermología, también pueden ayudar a
algunas mujeres, pero, una vez más, los resultados son temporarios.
Deberás volver una y otra vez por los tratamientos, y créeme que no son baratos.
Además, sólo estarás haciendo una diferencia en la apariencia de la celulitis y
no en su verdadera existencia.
Dieta y celulitis
“¿Las toxinas de mi dieta generarán celulitis?”
No. Nada tiene que ver la celulitis con las toxinas atrapadas. Sí refleja un
patrón de almacenamiento de grasas y un tono de piel. Algunas grasas se acumulan
en forma de lámina, otras lo hacen en cúmulos (celulitis).
La apariencia de las grasas cambia a medida que envejecemos, perdiendo masa
muscular y tonificación.
Los hoyuelos se producen, principalmente, porque la piel se afina con los años y
porque tenemos menos músculos de los necesarios para mantener un buen tono.
“Pero yo creía que la celulitis era un tema de cirujanos cosméticos, no de
especialistas en ejercicios...”
Bien, para decirlo en pocas palabras, las personas que creen que las cirugías
cosméticas las librarán de la celulitis están tomando por el camino equivocado.
La celulitis existe en la parte superior de la capa de grasa superficial. La
liposucción extrae grasa por debajo de este nivel, por lo que es muy posible que
este procedimiento no tenga efectos sobre la celulitis.
La evidencia científica señala que los peores casos de celulitis se dan en
mujeres que no ejercitan y que tienen escaso tono muscular y piel muy delgada.
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