RSS /
/
Cómo saber si te están por despedir
Por Enplenitud.com|
Por lo general, las personas que serán desvinculadas de las empresas, ya sea
por un recorte de presupuesto o por otra razón, son las últimas en saberlo.
Aunque haya habido indicios que así lo indicaban, el miedo al cambio hace que
nos volvamos ciegos a estos signos.
Cuando es debido a un recorte de presupuesto, las personas se sienten tan indispensables que se dicen a sí mismos que a ellos no les va a tocar. “Esta empresa, sin mi trabajo, no funcionaría”, se dicen hasta el día en que el despido es comunicado. Cuando es debido a un trabajo ineficiente que no alcanza las expectativas, funciona de la misma manera. No desean ver que no están cumpliendo con lo que se les es pedido y exageran la importancia de su labor. Y no estar preparado para esta situación es lo que aumenta la sensación de pérdida. Por eso lo mejor es estar siempre alerte a los indicios: - Sus compañeros de trabajo ya no lo miran a los ojos. - No ha alcanzado los dos o tres objetivos más importantes de su puesto y para lo que lo han contratado. - Sus compañeros saben más que usted acerca de su trabajo y de las áreas donde usted está involucrado. - Ya no es llamado a las reuniones importantes de la compañía. - Ya no se lo consulta acerca de proyectos o expectativas a futuro. - Usted, tan experimentado y con tantos años en la empresa, es más caro en términos de costos que alguien con menos experiencia. - No ha podido actualizarse y capacitarse como sus colegas. - El presupuesto destinado a su área ha sido recortado más que en las otras áreas. - Ya no se contratan nuevos empleados en su área, aún cuando algunos han renunciado, han sido promovidos o movidos de sector. - Algunas de sus responsabilidades han sido traspasadas a otros con la excusa de una reestructuración o una reorganización. Si usted ha vivido alguno de estos signos haga lo posible por contrarrestarlos. Si esto no es posible, prepárese lo mejor posible y haga sus proyectos hacia futuro considerando la peor de las opciones. Es mejor estar preparado que lamentarse. |